Apatzingán realiza sus actividades normales: “¿quién nos va a mantener?”, el argumento

Apatzingán realiza sus actividades normales: "¿quién nos va a mantener?", el argumento

Apatzingán realiza sus actividades normales: “quien nos va a mantener”, el argumento

Apatzingán, Mich.- Bajo el argumento -irrebatible, por cierto- de: “quien nos va a mantener”, los apatzinguenses realizan sus labores cotidianas sin tomar en cuenta las restricciones de carácter obligatorio impuestas bajo decreto por el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.
Aunque la economía se encuentra abatida con una importante cifra de negocios cerrada, las personas que viven al día, generalmente asalariados o vendedores de diversos productos de consumo popular, salen a las calles para, por necesidad, desafiar el Coronavirus o Covid-19, pero, sobre todo, las disposiciones de gobierno ya que, argumentan: “¿quién nos va a mantener en el encierro?”.
La disposición de utilizar cubre-bocas apenas es acatada por un diez por ciento de la ooblación, aproximadamente, y en cuanto a la sana distancia, saludar con la mano a la altura del corazón o con el codo, son letra muerta.
Las autoridades municipales se han concentrado desde el inicio de la crisis de salud en difundir las medidas de seguridad, pero, sobre todo, la recomendación de quedarse en casa en lo que pasa la etapa crítica, lo cual, por lo general, no es atendido.
La de por sí precaria economía regional se desplomó a ras de suelo, mientras hay personas que esperan la.llegada de los apoyos de los gobiernos federal y estatal, cuando sólo algunos políticos distribuyen despensas y gel antibacterial en cuantía suficiente para tomarse la foto, pero sin aportar nada que permee las necesidades que aquejan a los apatznguenses, menos para motivarlos a permanecer en casa.
Sin embargo, en el municipio de Apatzigán no se ha registrado caso alguno de la enfermedad y en los nueve municipios que integran la Séptima Jurisdicción Sanitaria sólo se ha detectado uno, precisamente en la localidad de La Huacana.
Las fuerzas del orden tímidamente realizan su trabajo ordinario, pero ninguna acción tendiente a la protección social frente a la pandemia.