Dolor e impotencia sociales por asesinato de Maricela Chávez

Dolor e impotencia sociales por asesinato de Maricela Chávez

Apatzingán, Mich.- Dolor y consternación entre la sociedad apatzinguense provocó la noticia del secuestro y asesinato dela señora Maricela Chávez Ochoa, ampliamente conocida por se una activista protectora de los animales, principalmente de los perros callejeros y desprotegidos, además de una comerciante destacada.
Hasta el momento las autoridades ministeriales nbo han dado a conocer una versión oficial sobre los hechos, pero extraoficialmente se tiene conocimiento de que la señora Maricela Chávez Ochoa fue secuestrada por sujetos desconocidos, y su cuerpo apareció enterrado en algún lugar de la ciudad de Morelia, ayer viernes.
La información que ha trascendido hasta el momento no contiene datos exactos, pero la trascendencia es que los plagiarios exigían a sus familiares siete millones de pesos por liberarla, sin embargo finalmente fue encontrada muerta, por tanto no se tiene mayor información al respecto.
La señora Chávez Ochoa y esposo sufrió hace algún tiempo el secuestro de uno de sus hijos, por quien tuvieron que pagar cuatro millones de pesos por su rescate.
La extinta Maricela fue ampliamente reconocida por echarse a cuestas campañas masivas de esterilización de perras callejeras, así como por proporcionarles asilo y alimentación. Diariamente se le veía pasear a su hija en un caballo y ella, a pie, con una bolsa con croquetas para dar alimento a cuanto perro se encontraba en la vía pública.
También ideo dispensarios de croquetas para los perros de la calle. Se trataba de un par de tubos atados de manera vertical en los postes urbanos, a los cuales por la parte superior ella y la gente que así lo quisiera podían depositar el alimento en uno y el agua en otro, para que en automático se abasteciera la parte inferior conforme los perros lo consumían.
Las redes sociales se saturaron este día con comentarios de repudio en contra de los asesinos, así como de las fallidas estrategias de seguridad de los gobiernos federal, estatal y municipal; de la inoperancia de las policías y la Guardia Nacional, y de las políticas de combate a la delincuencia.