Política en Línea

Política en Línea

Por Jesús Bedolla Nava

*Tienda de chinos, regulará precios de bagatelas

*Isabel Torres, va con Morón

*Mireles siempre desafió al Covid-19

El establecimiento de una tienda de productos de origen chino a Apatzlngán, no es tan mala como algunas personas -principalmente comerciantes en fayuca- tratan de hacer creer, ya que servirá como regulador de precios de ese tipo de bagatelas de pésima calidad que los apatzinguenses somos tan afectos a comprar.
Comerciantes informales realizaron una protesta y fijaron carteles con leyendas en los locales que presuntamente serán ocupados por una tienda propiedad de oriundos de China, país que se ha hecho poderoso económicamente al contratar mano de obra barata y por fabricar de todo, aunque todo sea de pésima calidad.
Los comerciantes que realizaron la protesta son precisamente los que venden en Apatzingán productos y tecnología china, por tanto, son tan de pésima calidad, que no le dan a usted un día de garantía sobre lo que se adquiere.
Ciertamente los chinos no van a venir a ofrecer nada mejor, ni los comerciantes locales le van a vender a usted nada duradero, pero la diferencia está en el precio, pues mientras los comerciantes de origen chino le van a vender a usted sus productos a precios justos de acuerdo con la calidad que ofrecen, los comerciantes locales tienen el firme propósito de aplicarle a usted costos de hasta el 500 por ciento más sobre el precio de compra al mayoreo.
Por ejemplo, una película “pirata” en DVD cuesta en el barrio de Tepito en la ciudad de México la cantidad de 3 pesos si se adquiere a mayoreo, y usted la compra aquí con los fayuqueros en 35 pesos, es decir más de un mil por ciento de su costo al por mayor. Si bien le va a usted, le van a ofertar en 100 pesos 3 películas. Bajo este contexto, nuestros fayuqueros se ganan 91 pesos por cada 9 pesos de inversión en el ramo de los filmes “piratas”.
Otro ejemplo: unos lentes para leer los adquiere usted en la tienda “Waldos” en 20 pesos, mientras que nuestros apreciados comerciantes informales venden esos mismos lentes en 60 pesos. Se nota la diferencia.
La tienda de origen chino a instalarse en la llamada “Plaza Constitución” servirá como un regulador de precios, pues nuestros fayuqueros tendrán que aplicar cotizaciones más razonables a sus productos o tendrán que desaparecer. Así de simple.
En los años 80’s Apatzingán recibió por adopción a decenas de personas originarias del estado de Puebla, quienes se asentaron con modestos puestos en el centro de la ciudad para expender lo que conocíamos como “fayuca”.
La actividad de vender caro lo barato, como ya lo explicamos líneas arriba, ha enriquecido a esos apatzinguenses por adopción al grado de que cuentan con céntricas propiedades, por tanto han echado raíces.
Ciertamente el artículo 5° de la Constitución garantiza el derecho al trabajo, pero no protege contra la competencia porque en México todo aquel inversionista establecido legalmente tiene derecho a desempeñarse en actividades lícitas que desee y le acomoden.
Ahora bien, la calidad de los productos de origen chino, es precaria, y aquí vale la pena aplicar aquello de que “lo barato, sale caro”, pero a la hora de comprar, usted tiene la última.palabra.
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La mujer apatzinguense es la que mejor se ha retratado en actividades políticas en.lo que se refiere a la selección por encuesta del candidato del Movimiento de Regeneración Nacional al gobierno del estado de Michoacán.
Más aún, son las mujeres las que impulsan a Raúl Morón Orozco y es posible que en la región de tierra caliente sea éste quien gane la encuesta, sin que ello sea definitivo para obtener la candidatura.
Isabel Torres Sánchez íntegró un nuevo grupo femenino con el slogan de “Si te llega la emcuesta, Morón es la respuesta”.
Esperemos, pues, para conocer los resultados.
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Caso Mireles, una lección para la reflexión.
Sin duda alguna que la noticia acerca del contagio por Covid-19 de uno de los funcionarios federales más importantes en Michoacán, me refiero al subdelegado médico del Issste, José Manuel Mireles Valverde, obliga a analizar y a tomar decisiones personales serías sobre el peligro que entraña el llamado Coronavirus.
Mireles es un claro ejemplo de las consecuencias que pueden surgir de desafiar temerariamente a la enfermedad mediante la omisión del uso del cubre-bocas y de las medidas sanitarias básicas para evitar el contagio.
La noche de ayer domingo se difundió la información de que el médico originario de Tepalcatepec había fallecido. Otras versiones lo desmintieron, pero esta mañana de lunes 23 de mobiembre se dijo que el fundador de las autodefensas en Michoacán se encontraba con vida.

Su esposa dio información que desmintió hasta las esquemas que se difundieron sobre su supuesta muerte.
Una decisión familiar esperanzada en que haya una milagrosa recuperación, lo mantiene conectado a ese respirador artificial.
La última vez que se le vio a Mireles en esta ciudad, fue el 17 de octubre, en ocasión de la cabalgata para emular la llegada de José María Morelos y Pavón a Apatzingán para sancionar la Constitución de 1814. También sirvió esa cabalgata para conmemorar el quinto aniversario del deceso de Rafael Álvarez Sánchez, personaje de la localidad.
Ese día Mireles se presentó totalmente desprotegido frente al Coronavirus, como invitado especial, ante una multitud, sin cubre-bocas.
Se sabe que en los primeros días de noviembre comenzó a registrar los síntomas el Covid-19 y ahora su situación es definitiva. ¿Obtuvo el contagio en Apatzingán? No lo sabemos, pero los tiempos de incubación del virus hasta registrar las primeras molestias -entre 6 y 14 días- son coincidentes con la fecha de la cabalgata.
De cualquier manera no hay forma de explicarse cómo un médico de profesión y funcionario federal de salud, tome de soslayo las recomendaciones que la propia institución a la que pertenece difunde a cada minuto para convencer a la ciudadanía del grado de peligrosidad.del virus.
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El siguiente comentario es una contribución del periodista Iván Ureña:

Esta letal pandemia, desde su llegada a México, el 27 de febrero y hasta el 19 de noviembre, según la cifra oficial, había cobrado la vida de 100,104 personas, explicada esa terrible cifra, en una gran parte por una política pública llena de equívocos.
Las siguientes imágenes y declaraciones, tristemente memorables, son la síntesis del monumental desatino.
AMLO, el 28 de febrero, declaró estamos preparados para enfrentar al Covid, que no es grave y que la influenza es más mortal, en el ciclo 2018-2109 había provocado 838 fallecimientos.
AMLO, el 2 de marzo, “No habrá problemas económicos por coronavirus; conservadores quieren que nos vaya mal”.
AMLO, se negaba a suspender su mítines, en los cuales repartía besos y abrazos, incluso el 17 de marzo sube a su cuenta de twitter una fotografía besando a una niña.
AMLO, el 18 de marzo en la mañanera, dice que contra el Covid “El escudo protector es la honestidad…y el Detente”
AMLO, el 14 de abril, se lanzó contra Eugenio Derbez, éste último declaró que había carencia de insumos para médicos y los pacientes vivían una situación “precaria”, en el mismo tenor el gobernador de Baja California dijo los médicos carecen de protección suficiente “están cayendo como moscas”.
AMLO, el 27 de abril, con mil 434 muertes afirmó jubiloso “domamos el virus”. AMLO, se niega a usar el cubrebocas y el 24 de julio argumenta “No está científicamente demostrado que el cubrebocas ayude”. Aunque desde el 4 de abril la OMS -Organización Mundial de la Salud- la máxima autoridad sanitaria a nivel internacional, recomendaba su uso.
López Gatell, la máxima autoridad sanitaria en el tema, el 3 de marzo, declaró “que no se necesitan pruebas de coronavirus para atender a los pacientes”; “tampoco hay necesidad de un hospital especial para el tratamiento” es una infección respiratoria más.
López Gatell, el 16 de marzo, afirmó que hacer pruebas no sirve de nada, para reiterarlo el 18 de mayo “No tiene sentido hacer prueba tras prueba, cuando la mayoría de esas pruebas darán un resultado negativo…es bastante ineficiente como estrategia de evaluación”. En el lado opuesto, el Director General de la OMS, desde el 3 de marzo fue claro: “Tenemos un simple mensaje para todos los países: test, test, test”.
López Gatell, el 27 de febrero, declaró que se esperaban cerca de 6 mil muertos y un escenario catastrófico serían 60 mil; igualmente, el 16 de abril, anticipó que la pandemia finalizaría el 25 de junio. Todavía el 4 de junio continuaba diciendo que 60 mil sería una catástrofe.
Por su parte, Miguel Barbosa, el gobernador de Puebla, el 25 de marzo, afirmó “Sólo los ricos tienen riesgo de contagiarse de COVID-19, los pobres somos inmunes”.
Zoé Robledo, Director del IMSS, fue acusado a inicios de mayo, de haber incurrido en actos de corrupción: no sólo le había asignado compras directas a empresas familiares, sino había pagado al hijo de Manuel Barlett sobreprecios en la adquisición de equipo médico.
Lo que nos queda claro a casi nueve meses, es el pésimo manejo de la pandemia, que si bien es algo nuevo y que en todos los países ha generado problemas, en el caso de México, se ha conjugado el peor de los mundos, una actitud irresponsable del presidente, más un estilo fatal del subsecretario Gatell con un cúmulo de errores terribles, sin faltar una absurda declaración del gobernador Barbosa: sólo le da a los ricos, más la endémica corrupción de nuestra clase política.
El resultado no se hizo esperar: ni estábamos preparados, las pruebas masivas, que aquí no se utilizaron, son una política pública adecuada para cortar la cadena de contagios, pero eso sí, los besos y abrazos resultaron una de las formas más efectivas para propagar el virus, el Detente no nos protegió, mientras que el uso extensivo del cubrebocas, se puso en duda, siendo una de las mejores estrategias para evitar la propagación, el daño económico fue monumental: una contracción en el segundo trimestre de 18.7 por ciento, la mayor de que se tenga registro, la cifra real de fallecimientos está 16.6 veces arriba de la esperada y casi el doble de la que se consideraba catastrófica, el desempleo se disparó en 12 millones, los pobres resultaron los más afectados tanto en salud como en la economía y además se agregaron más de 10 millones a la peor de todas las pobrezas: la extrema, no tienen ni para comer. Por donde se le quiera ver, estamos viviendo un fracaso total y absoluto en el manejo de la pandemia.
Y como si lo anterior no fuere suficiente, hasta septiembre de este año se registraron 718,090 decesos, pero se tenían previstos 524,920 lo que suguiere que hubo 193,870 adicionales y todo indica que estuvieron relacionados directa o indirectamente con el mortal virus.