Política en Línea

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* La 4T en Apatzingán, también falla

Recurrentemente, las administraciones públicas municipales han dejado un cada vez más pesado lastre en contra de la sociedad apatzinguense, al basificar a trabajadores que ingresan por méritos en campaña o por ser familiares de la élite de gobierno, y que se anclan en el erario para reducir cada vez más el presupuesto para obras y servicios en beneficio de la sociedad, e incrementan la nómina municipal.
Esa deplorable actitud la hemos visto cada tres años en gobiernos priístas y perredistas. En el presente, el Ayuntamiento encabezado por Morena-PT, no es la excepción.
Sin embargo tenemos que dejar en claro que el gobierno actual es el que menos ingresos laborales ha registrado hasta el momento, pero eso no lo exime de deslealtad al pueblo de Apatzingán pues, no obstante haber prometido un cambio, los colegiados actuales -regidores, para que lo entiendan ellos- no cambiaron un ápice con respecto a quienes les antecedieron allí, en el gobierno.
No hace tres años todavía que los medios informativos dieron cuenta de decenas de basificados cuando el gobierno en manos de Giselle Liera Servín incrementó la nómina de manera lastimosa en contra del pueblo de Apatzingán.
Tal fue el impacto, que el actual presidente, José Luis Cruz Lucatero, entró cubetas con agua en mano para sofocar el fuego, al despedir a un importante número de trabajadores para aligerar el compromiso que recibía en herencia.
Este día circula una lista de nombres con presuntos 54 «nuevos basificados», sin embargo no es cien por ciento verdad, ya que la mitad, es decir, unas 27 personas, recibieron su base en gobiernos pasados, no en el actual, sólo que hasta ahora solicitaron membresía en el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Municipio de Apatzingán (Suesma), lo cual no quiere decir que hayan recibido su base recientemente, sino que hasta ahora pidieron quedar afiliados a la organización sindical mayoritaria.
El resto de los basificados, tal vez los otros 27, sí recibieron recientemente el benéficio y este es el punto a criticar, porque son los hijos, hermanos, padres, sobrinos, amigos y otro tipo de relación con los integrantes del actual Ayuntamiento.
Cada regidor basificó a seres queridos para los cuales pidieron chamba al inicio de la actual gestión.
Esas son las herencias malditas que el pueblo de Apatzingán tiene que padecer cada tres años y, como lo dijimos en un principio, lo hicieron gobiernos del PRI y del PRD, y ahora lo hacen los gestores y defensores de la Cuarta Transformación, aquellos que llegaron investidos como «la esperanza de México» y que ahora dan vida a mi tesis de siempre: cambiar de partido no cambia al político, por eso sostengo que la 4T, igual que el PRI y el PRD, han fracasado frente a los intereses supremos del pueblo.
Y es que igual que en los gobiernos del PRI y del PRD anteriores en el municipio, los integrantes del Ayuntamiento actual surgidos de Morena, PT y otros partidos, continuaron con la nefasta práctica de de adjudicarse por lo menos dos plazas laborales. Es decir, hicieron lo mismo que los anteriores gobiernos, aquellos gobiernos que, todavía tienen la desfachatez de señalar, «eran rateros y saqueadores del pueblo».
Y allí se van a quedar los hijos, los hermanos, los sobrinos, etc., etc., para engrosar la nómina.
¿Se habrán puesto a pensar en que más pronto que tarde el pueblo va a pagar el 75 por ciento de su presupuesto a una carga laboral que solamente ejercerá el 25 por ciento en obras y servicios?
¿No es estúpido tener una capacidad de inversión del 25 por ciento y un costo de operación del 75 por ciento?
Es tiempo de que los candidatos tomen como bandera el espinoso compromiso de no sólo adelgazar la nómina, sino de no engrosarla y, más aún, de no meter a trabajar a nadie, ni a un familiar siquiera.
Quiero ver quiénes son los candidatos valientes que le entran a esa propuesta, ya que todos quieren el bien de Apatzingán, o qué ¿no?